¿Qué es el VSR?

Dra. Suzanne Berman

¡Daría un año de mi salario por una vacuna segura y efectiva contra el VSR!

¿Qué es el VSR?

El VSR (Virus Sincitial Respiratorio) es un virus invernal muy común. Los adultos y niños contagiados tienden a presentar tos, congestión nasal y dolor de garganta; es decir, los mismos síntomas que otros resfriados invernales. Sin embargo, pueden contraerlo los bebés y los niños pequeños, con resultados graves. Es muy contagioso y se difunde a través de la tos y el estornudo. Por lo general, los niños pequeños se contagian de sus padres, hermanos mayores o compañeros de guardería, que muchas veces parecen tener sólo un resfriado o incluso no presentan síntomas.

¿Qué es la bronquiolitis?
Los bebés con VSR por lo general sólo desarrollan un gran resfriado, con muchísima secreción nasal. Incluso pueden producir tanto moco nasal que se atragantan o tienen arcadas. Desgraciadamente, también pueden desarrollar “bronquiolitis”, la inflamación de las terminaciones bronquiales en lo profundo de los pulmones del bebé. La bronquiolitis produce tos severa, respiración rápida y superficial y respiración sibilante. Algunas veces puede ser tan severa que los bebés terminan en el hospital.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene una infección por VSR?

Empiece por hacer exactamente lo mismo que haría con cualquier resfriado severo en un bebé:

  • Hágale beber mucho líquido. Los líquidos ayudan a mantener al niño bien hidratado, lo que contribuye a que el moco sea líquido. Es posible que el bebé no desee beber tanto como de costumbre, así que ofrézcale de beber con el doble de frecuencia. Para bebés mayores (más de 6 meses), están bien la leche materna, de fórmula, el jugo o el agua. Los bebés más pequeños sólo deben beber leche materna o de fórmula, a menos que el pediatra indique otra cosa.
  • Mantenga la nariz limpia con gotas de solución salina y una perita de succión. Las infecciones por VSR en los bebés pueden producir una increíble cantidad de moco. Las gotas de solución salina nasa humedecen el moco duro y seco; la perita ayuda a extraer el moco en bebés muy pequeños para sonarse la nariz. Es posible que usted tenga que hacer esto varias veces por hora; piense cuántas veces se suena usted la nariz cuando está resfriado. Vea nuestra hoja de información sobre cómo usar una perita de succión para la nariz.
  • Coloque un humidificador en la habitación del bebé. De la misma manera que las gotas nasales aflojan el moco de la nariz, el aire húmedo aflojará el moco en los pulmones del bebé, permitiéndole expulsarlo al toser.
  • Eleve la cabecera de la cuna con bloques o libros. Esto contribuirá al drenaje de los mocos fuera de la nariz del bebé, evitando que bajen por la garganta, donde producirán tos y atragantamiento.
  • No permita que nadie fume en la casa o en el carro con el bebé. No permita que nadie sostenga al bebé después de fumar, a menos que se hayan lavado las manos y cambiado de ropa. El humo del cigarrillo siempre empeora la respiración sibilante.

¿Qué puedo hacer si mi bebé tiene bronquiolitis?

Si la infección por VSR de su hijo llega a desarrollar bronquiolitis, tráigalo al consultorio. Además de las medidas antes mencionadas, usted debe vigilar la respiración de su bebé muy de cerca:

  • ¿Con qué velocidad respira? Usted puede contar la cantidad de veces que su hijo respira en un minuto. Normalmente, los bebés sanos respiran unas 30-35 veces por minuto. Los bebés con bronquiolitis respiran de 45 a 80 veces por minuto. Si su bebé respira más de 60 veces por minuto, es probable que necesite internarse en el hospital (los bebés que respiran tan rápido generalmente no pueden comer ni beber).
  • ¿Con qué intensidad respira? Observe cómo sube y baja el pecho de su bebé. Si sube y baja suavemente, su bebé está bien. Si el vientre del bebé entra y sale rápidamente, y sus costillas se dilatan y contraen mucho, es síntoma de que su bebé está empeorando.
  • ¿La respiración del bebé es sibilante? Esto es distinto de la respiración simplemente ruidosa o congestionada. La respiración sibilante auténtica se produce cuando el bebé exhala el aire. Pregúntenos y le mostraremos la diferencia entre la respiración ruidosa y la respiración sibilante.
  • ¿El bebé come y bebe suficiente? Si el bebé bebe su biberón sin vomitarlo y moja el pañal cada 4-6 horas, es un buen signo de que la respiración no se ha agravado como para impedirle comer. Pero si el bebé no puede o no quiere comer debido a la tos o a los problemas para respirar, es preciso que lo vea un médico.
  • Si usted cree que la respiración de su bebé está empeorando, hágalo ver inmediatamente. Es muy común ver bebés enfermos volver al consultorio tres o cuatro días seguidos, a fin de evitar internarlos en el hospital.

¿Hay algún medicamento que ayude con el VSR?

Lamentablemente, no hay absolutamente ningún medicamento que funcione bien para el VSR. A continuación listamos algunos de los medicamentos que se han utilizado para tratar las infecciones por VSR:

  • Tratamientos respiratorios. El albuterol es un medicamento por inhalación que relaja los bronquios congestionados. Aunque el albuterol se ha usado mucho en bebés con VSR, los últimos estudios están poniendo en duda esta práctica. Los datos más recientes muestran que el albuterol rara vez ayuda a los bebés con VSR, sin ningún otro problema de salud. En casos excepcionales, tal vez recomendemos tratamiento respiratorio con albuterol para su bebé. Si alguien le sugiere usar albuterol con su bebé pero no se lo hemos recomendado nosotros, por favor dénos más información acerca del caso de su bebé.
  • Antibióticos. El VSR es un virus, y los antibióticos no ayudan en los casos de infecciones virales. Sin embargo, los bebés con VSR tienen mayor riesgo de contraer infecciones bacterianas (como otitis), por lo que recomendamos antibióticos.
  • Medicamentos de venta libre. La mayoría de los medicamentos de venta libre contra la tos y el resfriado no ayudan a estos bebés pequeños. De hecho, desaconsejamos el uso de los supresores de la tos en casos de VSR, porque el niño necesita expectorar el moco para ponerse bueno. Si la fiebre es superior a los 101 grados y el bebé está molesto, puede usarse paracetamol (Tylenol®).
  • Oxígeno. A los bebés con falta de oxígeno causada por el VSR se les puede hacer inhalar oxígeno en el hospital.
  • Hidratación endovenosa. Los bebés que se están deshidratando debido a la enfermedad pueden recibir fluidos por vía endovenosa en el hospital.
  • Otros medicamentos. Durante muchos años, los médicos recetaron otros medicamentos, como esteroides y antivirales (como ribavirina) para el VSR. Hoy en día sabemos que es mejor evitarlos, pues los estudios han demostrado que no ayudan y que pueden tener efectos secundarios indeseables.

¿Cuánto dura una infección por VSR?

La mayoría de los resfriados severos dura de 7 a 10 días. El VSR puede durar un poco más; en algunos casos graves, la tos y la congestión pueden durar dos semanas o más. Un estudio reciente realizado en Sudáfrica mostró que el 10% de los bebés con bronquiolitis todavía presentaban síntomas, ¡un mes después de haberse infectado! Sin embargo, lo más común es que, pasada una semana, el bebé empiece a mejorar. De lo contrario, traiga a su bebé a una consulta para asegurarnos de que no haya complicaciones, como neumonía u otitis.

Si ya tuvo VSR, ¿puede volver a contagiarse?

Lamentablemente, sí. El VSR es similar a la influenza: se puede contraer más de una vez. La buena noticia es que la primera infección es la más grave, y las siguientes son más leves.

¿Qué es Synagis?

Synagis es una inyección que se aplica una vez por mes durante el invierno para evitar el contagio del VSR en bebés con alto riesgo de contraer VSR. No es una vacuna, por lo que no garantiza inmunidad permanente. Da muy buenos resultados, pero el costo es tan alto (a veces hasta $6000 por la serie de inyecciones), que las aseguradoras de salud sólo la aprueban para bebés con problemas especiales, como prematuridad, fallas cardíacas, defectos pulmonares, etc. Si su bebé es un buen candidato para recibir Synagis, se lo haremos saber.

¿Cuándo debo preocuparme por la fiebre?

Dr. Robert Berman

Dra. Suzanne Berman

¿Qué se considera fiebre?

La temperatura corporal de un niño no está constantemente en 98.6 grados. Durante el trascurso del día, normalmente la temperatura corporal varía unos dos grados por encima o por debajo de los 98.6 grados promedio. Si la temperatura corporal se encuentra fuera de este rango normal, se considera que la persona tiene fiebre. Si se mide con un termómetro rectal, una temperatura de 100.5 grados o más se considera fiebre. Si la temperatura está por debajo de este nivel, no se considera “febrícula”, sino simplemente dentro del rango normal.

¿Por qué el organismo produce fiebre?

Cuando un niño sano comienza a luchar contra una infección, se producen sustancias químicas naturales llamadas pirógenos. Los pirógenos hacen que aumente la temperatura corporal, es decir, fiebre. La fiebre es signo de que el organismo ha detectado una infección y está tratando de combatirla. De hecho, sabemos que el sistema inmune funciona mejor cuanto más alta sea la temperatura corporal.

La fiebre es un síntoma presente en las enfermedades infantiles más comunes, incluyendo: resfriados, gastroenteritis (“virus intestinal”), gripe, inflamación de garganta, sinusitis, otitis, varicela y sexta enfermedad (roséola). La fiebre también puede observarse en infecciones más seria, como la neumonía y la meningitis. Las fiebres altas, de hasta 106 oF, pueden presentarse tanto en infecciones simples como en infecciones complicadas. Por lo tanto, la fiebre por sí misma (o, mejor dicho, el grado de fiebre) no nos dice si el niño tiene una infección leve o seria. Vea nuestra hoja de información sobre cómo tomar la temperatura de un niño.

Para determinar qué tipo de infección está generando la fiebre, nos fijamos en otras cosas:

¿Hace cuánto que el niño tiene fiebre? Las enfermedades más simples presentan fiebre durante unas 72 horas, es decir, tres días completos desde que empieza la fiebre. Durante este período, la fiebre puede ser muy elevada, pero desparecerá luego de unas 72 horas porque es entonces cuando el cuerpo comienza a eliminar la infección. Las fiebres que duran más de esto también pueden estar motivadas por enfermedades simples. Sin embargo, si un niño tiene fiebre por más de tres días completos, recomendamos hacerle un chequeo para asegurarse de que no haya complicaciones.
¿Qué otros síntomas presenta el niño? Otros síntomas que pueden ayudarnos a determinar qué tipo de infección tiene el niño son: tos, congestión, secreción nasal, vómitos, diarrea, dolor de oído, sarpullido, dolor de garganta, dolor de estómago, respiración sibilante, respiración acelerada, dolor en la vejiga y dolores musculares.
¿Cuál es el comportamiento general del niño? Los niños con enfermedades simples y comunes posiblemente no tengan demasiado apetito, estén malhumorados y duerman más de lo habitual, como los adultos enfermos. Pero estos niños también jugarán un poco, beberán algo de líquido y comunicarán cómo se sienten. Los signos preocupantes son: rechazo de cualquier alimento o bebida, aletargamiento o apatía, llanto inconsolable, yacer quietos por períodos prolongados, no mostrar interés en las cosas o personas usuales, etc. Como usted supondrá, nos preocupa más un niño con poca fiebre pero que se muestra muy aletargado, que un niño con fiebre alta que se comporta normalmente.

A veces, la única forma de descartar una infección seria es traer al niño al consultorio para que lo examinemos cuidadosamente para encontrar la fuente de la infección. Si usted está preocupado porque su niño parece muy enfermo, permítanos evaluarlo. Pero si su niño está bien excepto por la fiebre, por lo general lo mejor es esperar y dejar que la enfermedad siga su curso.

La mayoría de las fiebres en niños sanos están causadas por virus. Hay cientos de virus que producen fiebre, congestión, tos, secreción nasal y dolor de garganta. Como no existen vacunas para estos virus, contraerlos y dejar que sigan su curso es simplemente parte de la infancia. Los niños pueden contraer de seis a ocho resfriados al año, y de uno a tres episodios de vómitos y diarrea al año. (Es decir, ¡un promedio de casi una enfermedad por mes!) Para los niños que asisten a la guardería, este número puede ser incluso mayor. Su médico puede confirmar qué virus están “circulando” por la comunidad en cada momento.

La fiebre no produce daños cerebrales. Para que se produzcan daños cerebrales por sobrecalentamiento, la temperatura del cuerpo debe estar por encima de los 107 oF. La fiebre no produce temperaturas tan elevadas; los daños cerebrales por sobrecalentamiento tienen causas ambientales (por ejemplo, insolación).

En un pequeño porcentaje de niños, la fiebre puede provocar convulsiones inofensivas. En 3 a 5% de los niños, un aumento brusco de la temperatura corporal (más que el nivel de temperatura por sí mismo) puede activar una breve e inofensiva “convulsión febril”. Aunque son algo atemorizante de ver, estas convulsiones generalmente duran unos pocos minutos. Existen numerosas publicaciones que demuestran que como resultado de este tipo de convulsiones, los niños no sufren daños cerebrales, retraso mental ni problemas de aprendizaje. Las convulsiones febriles tienden a ser hereditarias, y el 97% de los niños que las padecen no tendrán más convulsiones después de los 6 años.

La fiebre sólo requiere evaluación médica inmediata en cuatro casos. Si su niño levanta temperatura en medio de la noche, no es necesario que lo lleve inmediatamente a la sala de urgencias, a menos que:

1. Su niño se vea muy enfermo.
2. Su niño sea un bebé de menos de 2 meses.
3. Usted no haya aplicado las vacunas recomendadas a su hijo, poniéndolo en mayor riesgo de contraer enfermedades bacterianas invasivas.
4. Su niño tenga el sistema inmune debilitado, por tratamiento oncológico, infección de VIH, inmunodeficiencia, etc.

Exceptuando estos cuatro casos, es seguro tratar la fiebre en casa. Usted puede utilizar productos con ibuprofeno (Advil, Motrin) o con paracetamol (Tylenol). No use aspirina, ya que en ciertos niños y con determinadas infecciones, puede producir una afección peligrosa llamada Síndrome de Reye. Verifique que le esté dando la dosis correcta según el peso del niño. Si además utiliza un producto para la tos o el resfriado (Dimetapp, Robitussin, etc.), lea atentamente la etiqueta para ver si contiene paracetamol. De ser así, no le dé al niño otro producto con paracetamol.

¿Qué es la influenza?

Dra. Suzanne Berman


¿Qué es la influenza?
La influenza (“gripe”) es una enfermedad viral que generalmente ataca en Tennessee a fines del otoño y en invierno. Los síntomas incluyen:

  • fiebre (generalmente muy alta, de hasta 106.5 grados)
  • fatiga y cansancio (que puede durar de 2 a 3 semanas)
  • dolor de cabeza y dolores musculares
  • ojos rojos y llorosos
  • tos (por lo general, seca)
  • secreción nasal
  • dolor de garganta

Aunque la gente comúnmente se refiere a los resfriados serios y otros virus como “un toque de gripe” (“a touch of the flu”), la verdadera influenza es mucho más severa. De hecho, no se siente para nada como un toque, ¡sino más bien como un martillo!

He oído hablar de la influenza A y B. ¿A qué se refieren estos nombres?
Son las dos principales cepas de influenza, llamadas A y B.

La influenza A (alrededor el 90% de todos los casos) es la causa de las grandes pandemias (epidemias a nivel mundial) de influenza que ha habido en la historia. La influenza B (alrededor del 10% de los casos) es menos común y menos severa que el Tipo A, y generalmente está asociada a brotes específicos, como geriátricos y guarderías.

¿Cómo se diagnostica la influenza?

Hoy en día disponemos de análisis rápidos para diagnosticar la influenza en nuestro consultorio. Podemos obtener una muestra de moco de la nariz con un hisopo de algodón; los resultados pueden llegar a estar listos en 5 minutos.

En casos de epidemias comunitarias, o cuando se sabe que un miembro de la familia tiene influenza, a veces ni siquiera realizamos el análisis, si el niño presenta los síntomas clásicos de la influenza.

¿La influenza puede causar problemas serios?

Afortunadamente, la mayoría de los niños sanos se recuperan de la influenza sin ulteriores complicaciones. Sin embargo, la influenza puede causar muchos problemas:

  • Aproximadamente el 1% de la gente que contrae la gripe termina en el hospital.
  • En invierno, hasta un 30% de los niños internados están en el hospital por complicaciones producidas por la influenza. En los niños, generalmente las complicaciones están asociadas a la deshidratación; con menor frecuencia, pueden presentar neumonía por influenza.
  • Durante la epidemia de gripe de 2003-2004 en los Estados Unidos, unos 150 niños murieron a causa de la influenza. La mitad de estos niños eran sanos antes de contraer la influenza.
  • Incluso un caso relativamente leve de influenza puede provocar mucho tiempo perdido en la escuela y en el trabajo, y mucho dinero en consultas al médico, medicamentos, etc.
¿Cómo hago para proteger a mi familia de la influenza?
  • Lavarse bien las manos. El jabón común es suficiente. Si no hay agua y jabón disponibles, el alcohol en gel es ú til.
  • Amamantar a su bebé. Las mujeres que amamantan reducen el riesgo de infecciones respiratorias en sus hijos.
  • Vacunas anuales contra la gripe. Los estudios demuestran que cuanta más gente esté vacunada, más sana será la comunidad en general. Algunos puntos a recordar:
    • Las vacunas contra la gripe no le hacen a usted contraer la gripe.
    • Aunque u hijo contraiga una cepa de influenza que no está cubierta por la vacuna, sus síntomas serán mucho más leves.
    • Recomendamos la vacuna contra la gripe para todos los niños mayores de 6 meses, especialmente los que tienen mayor riesgo: los que asisten a la guardería, los niños con asma u otras afecciones pulmonares, los niños con tendencia a las convulsiones febriles, etc.
    • Si usted está embarazada o amamantando, también puede aplicarse la vacuna contra la gripe.
¿Qué medicamentos ayudan en caso de influenza?
  • El Tylenol y el ibuprofeno dan buenos resultados para la fiebre y el malestar general.
  • Medicamentos antivirales con receta. Como la influenza es un virus, los antibióticos no ayudan a combatirla. Sin embargo, existen algunos medicamentos que pueden acortar un poco el curso de la enfermedad y hacer que el enfermo no contagie tanto, siempre que se empiecen a aplicar dentro de las 48 horas del comienzo de los síntomas. Los dos medicamentos pediátricos más comunes son la amantadina (Symmetrel) y el oseltamivir (Tamiflu). Ambos están aprobados para niños de más de 1 año de edad. Lamentablemente, hoy en día hay muchas cepas de influenza resistentes a estos medicamentos, que además pueden producir náuseas y vómitos en muchos niños.
  • No utilice aspirina en niños o adolescentes con influenza. Existe una remota posibilidad de que desarrollen el síndrome de Reye (insuficiencia hepática y coma), una enfermedad rara pero ocasionalmente fatal.

¿Cuál es la frecuencia de alimentación usual para bebés y niños en edad de caminar?

Dra. Suzanne Berman

La alimentación es importante para que su bebé crezca y se desarrolle de forma saludable. La siguiente información está pensada para responder a las preguntas que usted pueda tener acerca de la alimentación de su bebé.Recuerde: éstas son pautas generales. Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo. Si tiene alguna pregunta sobre la alimentación o nutrición de su hijo, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

Nacimiento a 4 meses

Durante los primeros 4-6 meses, el único alimento que necesita su bebé es la leche materna o la leche maternizada (fórmula) fortificada con hierro. El bebé no necesita agua, jugo, cereal, alimentos para bebés ni alimentos de mesa hasta los 4 meses. Aunque mucha gente solía recomendar la alimentación temprana, hoy en día sabemos que no es una buena idea, porque:

  • Los bebés crecen bien y aumentan de peso dándoles sólo leche o fórmula.
  • La leche materna y las leches maternizadas brindan una nutrición muy completa, y contienen todas las proteínas, grasa, vitaminas y minerales que los bebés necesitan.
  • Si se alimenta al bebé con sólidos en esta primera etapa (antes de que los músculos de la cabeza y cuello adquieran coordinación), pueden atragantarse y tener arcadas con las texturas extrañas.
  • Si se alimenta al bebé con sólidos en esta primera etapa, puede desarrollar alergias y asma.
  • Los bebés que toman demasiada agua o jugo en lugar de leche pueden tener problemas para aumentar de peso, y desarrollar un desequilibrio de sodio en sangre.
  • La leche de vaca es demasiado concentrada para los riñones del bebé.

En algunos pocos casos, recomendamos darle al bebé pequeñas cantidades de agua o jugo si está muy estreñido, o espesar las tomas de biberón con cereal de arroz en casos severos de reflujo (regurgitación). Si su bebé necesita estos cambios, nosotros se lo haremos saber. En caso contrario, limítese a la leche materna o maternizada hasta los 4 meses de edad.

Recomendaciones para alimentar a un bebé muy pequeño:

  • Tenga a su bebé en brazos y háblele mientras lo alimenta. Si el momento de la alimentación es placentero, su bebé se sentirá feliz y seguro.
  • Para evitar las caries dentales por biberón y la otitis, no haga dormir al bebé con el biberón en la boca.
  • No hay ningún motivo para forzar a un bebé a terminarse el biberón. Si usted está preocupado porque cree que su hijo no come lo suficiente, consúltenos.
4-6 meses:

El bebé está listos para empezar a alimentarse con cuchara cuando puede:

  • Sentarse con un poco de ayuda y girar la cabeza.
  • Abrir la boca e inclinarse hacia adelante.
  • Inclinarse hacia atrás y voltear la cabeza.
  • Aceptar una pequeña cantidad de alimento de una cuchara sin sacar la lengua.

Algunos bebés estarán listos a los 4 meses, y otros tendrán que esperar hasta los 6 meses. No se apresure; y recuerde que la mejor guía es su propio bebé. Desde el punto de vista nutricional, la leche del bebé sigue cubriendo todas sus necesidades. La alimentación por cuchara sirve sobre todo para practicar las habilidades en desarrollo, y para divertirse. No se estrese, haga que el momento de la alimentación sea tranquilo y disfrute de este período de descubrimientos junto a su bebé.

Recomendaciones para comenzar la alimentación con cuchara:

  • Comience con cereal de arroz para bebés. Aligere el cereal con leche materna o de fórmula. La consistencia debe ser similar a la Cream-of-Wheat. No agregue azúcar ni miel.
  • Luego de que su bebé haya probado el cereal, ofrézcale vegetales de sabor suave hasta los 6 meses de edad. Las mejores opciones al comienzo son las zanahorias, guisantes (chícharos) y la calabaza (zapallo). Puede comprar los alimentos para bebés de la “primera etapa”, o pisar sus propios vegetales en casa.
  • Comience con pequeñas cantidades cada vez, 1 o 2 cucharaditas. Utilice una cuchara del tamaño adecuado para el bebé al alimentarlo.
  • Recuerde: tenga paciencia con los alimentos nuevos. Déle a probar de a uno por vez. Deje pasar 3 días antes de darle a probar otro alimento nuevo.
  • Los primeros alimentos deben contener un solo ingrediente; no utilice mezclas ni “cenas preparadas”. (Si el bebé es susceptible a alguno de los ingredientes, usted no sabrá a cuál).
  • Esté preparado para que el niño rechace los nuevos sabores y texturas al comienzo. Si su bebé rechaza la comida, deténgase. Pruebe con otro alimento y vuelva a introducir el alimento rechazado en una o dos semanas.
  • No agregue alimentos al biberón. Esto confunde al bebé, pues no sabrá qué sabor y textura esperar del biberón.
  • No utilice los alimentadores (feeders) infantiles. Estos dispositivos en forma de jeringa básicamente fuerzan los alimentos sólidos a los niños. Un bebé normal jamás necesitará esto. O bien es muy pequeño para comer de una cuchara (y, por lo tanto, aún no necesita alimentos sólidos), o puede comer un poco de la cuchara, aún cuando no parezca que come “suficiente”. Por favor consúltenos con sus dudas antes de recurrir a este método.
¿Cómo sé si mi bebé es susceptible a un alimento?

Los vómitos o diarrea severos, sarpullidos o respiración sibilante pueden ser síntomas de susceptibilidad a un alimento determinado. Por otro lado, pueden ser sólo una coincidencia. Si observa una reacción de su bebé a un alimento, suspéndalo de la dieta. Vuelva a intentarlo en unas semanas. Si el problema persiste, consúltenos.

Ejemplo de plan de alimentación: Bebés de 5-6 meses de edad

  • Desayuno: 4-6 cucharadas de cereal para bebés, 6-8 onzas de leche
  • Media mañana: 2-4 onzas de leche
  • Almuerzo: 2-4 cucharadas de vegetales bien cocidos, 6-8 onzas de leche
  • Media tarde: 4-6 onzas de leche
  • Cena: 2-4 cucharadas de vegetales bien cocidos, 6-8 onzas de leche
6 meses

Éste es un buen momento para incorporar las frutas. También puede ofrecerle al niño un poco de jugo en una tacita entrenadora (sippy cup). Siga ofreciéndole cereales y vegetales.

  • Introduzca la fruta después de que su bebé haya probado distintos vegetales. (Los bebés que prueban las frutas antes de los vegetales tienden a rechazar estos últimos, ya que no son tan dulces). También en este caso, lo mejor es usar ingredientes únicos al principio.
  • Aproximadamente al mismo tiempo que empieza con las frutas, puede probar el jugo. Ofrézcale jugo en una tacita entrenadora (sippy-cup) y no en biberón; recuerde que el biberón sólo debe contener leche de fórmula o materna. El jugo puede producir caries, así que no le ofrezca jugo a la hora de dormir.
  • Al comienzo, es probable que su bebé necesite mucha ayuda con la taza, pero con algo de práctica aprenderá a usarla solo. Las tazas tienen mayor velocidad de flujo que las tetinas, con las que el bebé tiene que succionar activamente.
7-8 meses

Éste es un buen momento para incorporar las carnes. (Si usted ha decidido criar a su hijo como vegetariano, podemos sugerirle fuentes alternativas de proteínas). Usted puede usar alimentos preparados para bebés con carne, o prepararlos en casa de la siguiente manera:

  • Hierva, cueza, escalfe, guise o cocine la carne a fuego lento hasta que esté tierna. (No la fría).
  • Quite toda la grasa, huesos y piel de la carne después de cocinarla.
  • Procésela en licuadora hasta que no tenga grumos, mezclándola con caldo, leche
  • Otras fuentes de proteína: ricotta, queso cottage pisado y yogur común. Cuando su bebé ya pueda sentarse sin apoyo, coger cosas pequeñas con el pulgar y el índice, y tenga algunos dientes, usted puede empezar a ofrecerle alimentos de mesa:
  • Ofrézcale una cuchara o alimentos para comer con la mano que tengan más textura, como cereales secos sin endulzar, tostadas, granos cocidos, vegetales pisados, frutas blandas, carne o frijoles picados o pisados, y trocitos de queso.
  • Permita a su bebé alimentarse por sí mismo en cuanto empiece a mostrarse interesado en esto. Es cierto que esto es más desprolijo que alimentarlo usted, pero permitirle comer solo es importante para su desarrollo.
  • Ofrézcale alimentos con distintos colores, texturas y sabores. Ofrézcale alimentos sin azúcar ni sal agregada.
  • Las salchichas, nueces, patatas fritas (chips), palomitas de maíz, semillas, muesli (granola) y vegetales duros (como las zanahorias crudas) pueden ser peligrosos para los bebés y niños en edad de caminar, ya que pueden atragantarse.

Ejemplo de plan de alimentación: Niños de 8-12 meses de edad

  • Desayuno: 6-8 cucharadas de cereal para bebés o cereales para adultos enriquecidos con hierro cocidos, 2 cucharadas de fruta blanda, 6-8 onzas de leche
  • Media mañana: 2-4 onzas de jugo sin endulzar (en taza) y 1/2 a 1 tostada
  • Almuerzo: 2-4 cucharadas de vegetales blandos, 1-3 cucharadas de carne pisada o picada, o frijoles pisados, 6-8 onzas de leche
  • Media tarde: 2-4 cucharadas de frutas blandas o tostada, 2-4 onzas de agua
  • Cena: 3-4 cucharadas de vegetales blandos verdes o amarillos, 3-4 cucharadas de fruta o vegetales blandos
12-15 meses

Después del primer año de vida, disminuye la velocidad del crecimiento, y también disminuye el apetito en la mayoría de los niños. Los niños que eran voraces de bebés, pueden volverse más selectivos a la edad de caminar. Esto es muy normal, y no debe preocuparse siempre y cuando la dieta del niño en edad de caminar coma una dieta balanceada. Si usted está preocupado por la ingesta de su niño, consúltenos.

Recomendaciones para alimentar a los niños en edad de caminar:

  • Después del primer año, cuando su bebé ya coma suficiente cantidad de alimentos de los cuatro grupos alimentarios, estará listo para beber leche de vaca entera de una taza.
  • Por lo general, los niños menores de 2 años no deben tomar leche descremada, porque no aporta las calorías y ácidos grasos esenciales que necesitan.
  • Como su niño probablemente coma poco en cada comida, es necesario ofrecerle tentempiés (snacks) para balancear su dieta. Ofrézcale tres comidas regulares y 3 tentempiés pequeños y nutritivos al día.
  • Recuerde que hay que controlar la cantidad de alimentos y bebidas dulces, como galletas, dulces, gelatina, refrescos, jugos de fruta y alimentos muy salados o con mucho aceite, como las patatas fritas (chips). Estos alimentos son agradables, pero si se los ofrece con demasiada frecuencia, pueden hacer que su niño no tenga apetito para los alimentos necesarios.
  • El jugo es delicioso, pero consumido en exceso es sólo calorías vacías, al igual que el exceso de refrescos. Limite el jugo a 6 onzas al día.
  • Si su niño ya está bebiendo de una taza, ¡felicitaciones! De lo contrario, es hora de animarlo a que la use. Los niños deberían dejar el biberón por completo a la edad de 15 meses.
  • Los niños en edad de caminar siguen necesitando algún tipo de rutina. El momento de las comidas debe ser lo más tranquilo y predecible posible.
  • La auto-alimentación es uno de los primeros grandes pasos de su niño hacia la independencia. Puede ser más sucio. Tenga paciencia y aliéntelo. (Le recomendamos cubrir el piso con plástico o periódicos para facilitar la limpieza).
15-24 meses

Llegado este momento, los niños ya deben comer porciones más pequeñas de lo que come el resto de la familia (excepto alimentos potencialmente peligrosos, como palomitas de maíz, maníes, pasas, muesli (granola), etc.; espere a la edad de 4 años para introducir estos alimentos).

Recomendaciones para alimentar a los niños más grandes:

  • Dé un buen ejemplo. Por lo general, su niño comerá lo mismo que usted.
  • Puede parecer que el niño no come casi nada, pero tenga en cuenta que necesita mucho menos alimento que los adulto (que tienden a comer de más, dicho sea de paso). Guía fácil de porciones mínimas: 1/4 a 1/2 taza de cualquier comida.
  • Anime al niño a probar al menos un bocado de las comidas nuevas. Si el niño la rechaza, vuelva a introducirla más adelante.
  • Déle de comer a los niños antes de que lleguen las visitas. Los niños requieren mucha atención a la hora de las comidas, y muchas veces resulta imposible dárselas cuando hay invitados.
  • Recuerde ofrecerle agua al niño para beber. Los niños en edad de caminar no deben beber más de 16 onzas de leche y 8 onzas de jugo al día. Si realmente tienen sed, aceptarán el agua. Si rechazan el agua y sólo quieren leche o jugo, lo que realmente desean es una “dosis de calorías”.

¿Cuánto paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil) puedo darle a mi hijo?

Dra. Suzanne Berman

Para tratar la fiebre de su hijo, recuerde:

  • En caso de fiebre, puede administrarse paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil) cada seis horas, según sea necesario.
  • Si su hijo tiene fiebre pero está dormido, ¡no lo despierte para darle la medicina para la fiebre! Déjelo descansar.
  • La fiebre no es perjudicial para los niños. La reducimos con medicación sólo para que los niños estén más cómodos. No sucumba a la “tiranía del termómetro”; guíese más bien por cómo ve a su hijo, más que por su grado de fiebre.
  • Los productos para bajar la fiebre, especialmente los que contienen paracetamol, vienen en diferentes intensidades. Asegúrese de leer la etiqueta del producto que tiene en su casa, y verifique que la cantidad sea la adecuada a la intensidad del medicamento que está administrando.
  • Muchos preparados de venta libre contra la tos y el resfriado (Dimetapp, Robitussin, Triaminic, etc.) también contienen paracetamol. Lea atentamente la etiqueta. Si le da alguno de estos productos a su hijo, no administre Tylenol al mismo tiempo.
  • Llámenos antes de administrar cualquier medicación para la fiebre si su hijo tiene menos de 3 meses. El ibuprofeno no debe usarse en niños menores de 6 meses.

Para productos con paracetamol:

Si su hijo pesa Administre Gotas infantiles
(80 mg/0.8 ml)
Jarabes infantiles
(160 mg/5 ml)
Comprimidos masticables
(80 mg/comprimido)
Cápsulas para adultos
(325 mg/cápsula)
6-11 libras 40 mg 1/2 gotero (0.4 ml) 1/4 cucharadita —– —–
12-17 libras 80 mg 1 gotero (0.8 ml) 1/2 cucharadita —– ——
18-23 libras 120 mg 1 1/2 goteros (1.2 ml) 3/4 cucharadita —— —–
24-35 libras 160 mg 2 goteros (1.6 ml) 1 cucharadita 2 comprimidos ——
36-47 libras 240 mg —— 1 1/2 cucharadita 3 comprimidos ——
48-59 libras 320 mg —– 2 cucharadita 4 comprimidos 1 cápsula
60-71 libras 400 mg —– 2 1/2 cucharadita 5 comprimidos 1 cápsula
72-95 libras 480 mg —– 3 cucharadita 6 comprimidos 1 cápsula
96 libras o más 650 mg —– —– —– 2 cápsulas
Para productos con ibuprofeno
Si su hijo pesa Administre Gotas infantiles 100 mg/2.5 ml Jarabes infantiles Comprimidos infantiles
50 mg/comprimido
Masticables para niños
100 mg/comprimido
13-17 libras 50 mg 1/4 cucharadita 1/2 cucharadita —– —–
18-23 libras 75 mg 1/3 cucharadita 3/4 cucharadita —– ———-
24-35 libras 100 mg 1/2 cucharadita 1 cucharadita 2 comprimidos —–
36-47 libras 150 mg 3/4 cucharadita 1 1/2 cucharadita 3 comprimidos —–
48-59 libras 200 mg 1 cucharadita 1 3/4 cucharadita 3 tablets 1 1/2 comprimidos
60-71 libras 250 mg —– 2 1/2 cucharadita 5 tablets 2 1/2 comprimidos
72-95 libras 300 mg —– 3 cucharadita 6 comprimidos 3 comprimidos
96 libras o más 400 mg —– —– —– 4 comprimidos

Debido al riesgo de síndrome de Reye, recomendamos no administrar aspirina ni productos que contengan aspirina (como el Pepto-Bismol) a los niños con fiebre.

¿Qué puedo hacer si mi bebé está estreñido?

Dra. Suzanne Berman

Entre las 2 semanas y los 4 meses de edad, casi todos los bebés alimentados con leche maternizada o fórmula para bebés pasarán 2 a 4 días sin mover el vientre. (Es posible que esto ocurra también en bebés alimentados con leche materna, pero es mucho menos común).

¿Por qué ocurre esto?

El cuerpo del bebé absorbe la mayor parte de la leche, dejando muy poco material de desecho. En este período de sus vidas, los bebés experimentan una increíble aceleración en su crecimiento, a veces aumentan incluso gasta una libra cada una o dos semanas. La leche suministra todas las calorías, proteínas, grasa y otros nutrientes necesarios para esto. Los intestinos del bebé están diseñados para absorber la mayor cantidad posible de estos nutrientes, de manera que sobra muy poco. Además, en la leche maternizada no hay demasiada materia “no digerible” (a diferencia de una dieta adulta, que incluye por ejemplo celulosa de las ensaladas, que es eliminada en la materia fecal).

¿Qué hago si esto le ocurre a mi bebé?

Nada. Es normal y no requiere ningún tratamiento.

¿Cuándo debo empezar a preocuparme si mi bebé no mueve el vientre?

Un bebé que no defeca porque algo anda mal tiene otros síntomas, como:

  • vómitos fuertes (no simples regurgitaciones)
  • llanto inconsolable
  • fiebre
  • disminución del apetito
  • menos pañales mojados
  • vientre muy hinchado y distendido
Entonces, ¿cuándo se considera que un bebé está estreñido?

El estreñimiento en los bebés significa deposiciones duras, no deposiciones infrecuentes. Es decir, un bebé que no mueve el vientre por 2 o 3 días y luego tiene una deposición blanda, no está estreñido. En cambio, un bebé con deposiciones duras y en forma de guijarros (incluso si son varias por día), está constipado. NO recomendamos:

  • agregar miel al biberón (¡puede producir botulismo!)
  • supositorios de glicerina (ya que estimulan el movimiento del vientre, pero no ablandan las deposiciones)
  • introducir elementos extraños en el recto del bebé, como jabón o lápices
¿Es posible que el hierro de la leche maternizada estriña al bebé?

No. (El hierro sólo produce estreñimiento en los niños a dosis muy altas, mucho más altas de las que se encuentran en cualquier leche maternizada). No cambie la leche de su bebé a fórmulas con bajo contenido de hierro. Éstas sólo deben usarse cuando el bebé está tomando un suplemento de hierro en gotas. (De hecho, verá que la etiqueta de la leche maternizada dice esto mismo). Al darle al bebé una leche maternizada baja en hierro, puede producirle anemia, que es mucho peor que el estreñimiento.

¿Qué hago si estos cambios no ayudan?

Si el jarabe Karo o el jugo de frutas no ayudan, lo mejor es visitar al pediatra, que podrá recomendar otro tratamiento.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene diarrea?

Dra. Suzanne Berman
¿Qué se considera diarrea?

La mayoría de los niños tienen un par de episodios de diarrea leve al año. Las deposiciones pueden ser más líquidas, más frecuentes, o ambas. Como la mayoría de los niños pequeños sanos tienen períodos en los que producen 3-4 deposiciones por día, generalmente no nos preocupamos a menos que el niño tenga más de 6 deposiciones flojas en un día: es prácticamente imposible que se produzcan consecuencias seria, como deshidratación, si el niño produce 4-5 deposiciones flojas por día y se lo ve bien en general. De hecho, en algunas etapas de la vida del bebé, este tipo de deposiciones son necesarias. Los niños, en especial los más pequeños, tienen deposiciones variadas, dependiendo de si toman leche materna o de fórmula (maternizada), pero esto es completamente normal.

¿Cuál es la causa de la diarrea?

La diarrea en los niños es producida casi siempre por una enfermedad viral (como la gastroenteritis o “catarro estomacal”). Con frecuencia, la diarrea viral va acompañada de vómitos y algunos días de fiebre. Este tipo de diarrea puede durar de 3 a 10 días. La diarrea también puede estar provocada por la dieta. Cualquier variación en la dieta del niño puede producir deposiciones blandas. En los niños pequeños, muchas veces es resultado del exceso de jugos (más de 6 onzas por día), refrescos o cafeína.

La “diarrea de dieta” generalmente va y viene, pero puede durar desde algunas semanas hasta meses. Si usted sospecha que la dieta de su hijo le está produciendo deposiciones flojas, lleve un diario y tráigalo al consultorio para que lo revisemos juntos.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene diarrea?
  • Déjelo hacer caca. Por empezar, recuerde que la diarrea es el método natural del organismo para librarse de los gérmenes en el intestino. Por lo tanto, lo mejor es dejar que la diarrea viral siga su curso. Incluso en el caso de muchas diarreas causadas por bacterias (como salmonella y E. coli), lo mejor es dejar que sigan su curso. Es posible que las deposiciones sean abundantes y hasta explosivas, pero mejorarán con el correr de los días.
  • Déjelo comer, si el niño lo desea. A menor que la dieta de su niño incluya demasiados dulces (incluyendo el jugo), no es necesario introducir modificaciones especiales en su dieta. A veces los niños sufren retortijones junto con la diarrea, por lo que no tienen demasiado apetito. Esto es normal, el niño recuperará el apetito aproximadamente en una semana. Muchos médicos solían recomendar la eliminación de todos los productos lácteos y de determinados alimentos sólidos de la dieta. Las últimas investigaciones indican que esto no es necesario: no hace que el niño mejore más rápido, y sí que esté hambriento (y, por lo tanto, malhumorado).
  • Mucho líquido. Anime a su niño a beber gran cantidad de líquidos, a fin de mantenerlo bien hidratado. Su hijo puede beber agua, leche, jugo, paletas heladas, Kool-Aid diluido, limonada, o lo que le guste. Recuerde evitar las bebidas muy dulces, ya que pueden empeorar la diarrea. Evite también en lo posible los refrescos con cafeína (té, cola).
  • No utilice Imodium para detener las deposiciones en niños menores de 12 años. En algunos (raros) casos, y para ciertos tipos de diarrea, el Imodium puede producir efectos secundarios peligrosos.
  • No utilice Pepto-Bismol. El Pepto-Bismol contiene salicilatos (similares a la aspirina). Al igual que otros productos que contienen aspirina, no debe administrarse a los niños a menos que así lo indique el médico. Si su hijo tiene vómitos además de diarrea, puede ayudarlo con algunas modificaciones a su dieta hasta que los vómitos se detengan. (Vea nuestra hoja de información sobre los vómitos.)
¿Cuándo debo preocuparme por la diarrea?

La mayoría de las diarreas pueden tratarse en casa. Pero en los siguientes casos, lleve a su hijo a un chequeo:

  • Sangre o mucosidad en las deposiciones.
  • Su hijo tiene dolor abdominal muy severo.
  • La diarrea dura más de 10 días sin ninguna mejora.
  • Su hijo parece estar deshidratándose. (Vea nuestra hoja de información sobre la deshidratación para saber cuáles son los síntomas).
  • Su hijo tiene menos de 6 meses. (Los niños muy pequeños se deshidratan más rápido que los mayores).
  • Su hijo parece muy enfermo, apático o aletargado.

¿Qué es un conducto lagrimal bloqueado?

Dra. Suzanne Berman

Es común que los niños muy pequeños tengan los ojos llorosos o con secreciones. Los padres muchas veces se preguntan si su bebé tiene conjuntivitis o una infección en los ojos. En realidad, comúnmente la causa es un pequeño bloqueo en el conducto lagrimal. Esta afección no es una infección bacteriana y no es necesario aplicar gotas con antibióticos. Afortunadamente, es inofensiva y no produce daños en los ojos del bebé. Se cura por sí misma mediante un tratamiento casero.

¿Cuál es la importancia de los conductos lagrimales?

La glándula lagrimal (situada encima del ojo) produce lágrimas para proteger y mantener mojado al ojo. El conducto lagrimal (situado debajo del ojo) drena las lágrimas y los residuos. Si el conducto lagrimal se bloquea o tapona, no hay lugar para evacuar las lágrimas y los residuos. En este caso, las lágrimas empiezan a caer directamente del ojo y se empieza a acumular la mucosidad y los residuos en la esquina interior del ojo, formando material similar al pus.

¿Por qué se bloquean los conductos lagrimales de los bebés?

Al ser pequeños, los bebés tienen conductos lagrimales también muy pequeños. Cualquier cosa que produzca hinchazón en la nariz del bebé (como llorar mucho, o un resfriado), hará que el conducto lagrimal se hinche y se bloquee.

¿Cómo desbloqueo los conductos lagrimales de mi bebé?

Afortunadamente, no es preciso hacer nada, y no es dañino dejar el ojo tranquilo. Pero si a usted le molestan ver los ojos de su bebé en ese estado, pruebe lo siguiente: Aplique compresas tibias y húmedas sobre el ojo y masajee los conductos lagrimales. Esto puede ayudar a desbloquear el lagrimal. Es preciso hacer esto varias veces al día, hasta que el bebé crezca lo suficiente como para que sus conductos lagrimales sean más grandes. Si el bebé aún tiene problemas después de los 9 meses de edad, el oftalmólogo puede abrir el conducto lagrimal bloqueado mediante cirugía, pero esto rara vez es necesario.

¿Cómo sé si es conjuntivitis?

La conjuntivitis es una infección de las membranas que protegen los ojos. Produce pus espeso en el ojo y las pestañas, y la parte blanca del ojo se pone roja.

¿Qué debo hacer para la regurgitación?

Dra. Suzanne Berman

Casi todos los bebés regurgitan en mayor o menor grado. Pero a veces, un bebé parece vomitar tanto que los padres se preguntan si algo anda mal.

Las regurgitaciones persistentes en los bebés se llaman reflujo (también llamado reflujo gastroesofágico o RGE). El reflujo no es preocupante en un bebé normal en todos los demás aspectos, que crece y se desarrolla normalmente. A veces parece que un bebé vomita más de lo que come, ¡y puede parecer increíble que crezca o aumente de peso! Estos “alegres vomitadores” crecen muy bien, y por lo general son más bien regordetes, no delgaduchos. Muchos de ellos presentan una notable mejoría a los 6 meses de edad, y en casi todos el problema desaparece en su primer cumpleaños.

Según nuestra experiencia, la mayor parte de los “bebés vomitadores” son alimentados con leche maternizada. Esto se debe a que la leche fluye con mucha más rapidez desde el biberón que desde el pecho materno. Es mucho más fácil “comer de más” si el bebé no tiene que esforzarse tanto para conseguir la leche. Además, los bebés no saben decir “ya es suficiente”. El estómago de un bebé es apenas más grande que sus dos puños juntos; los bebés tratan de comer todo lo que pueden, y esto hace que vomiten. Entonces, el bebé volverá a sentir hambre, lo alimentarán rápidamente por segunda vez; y frecuentemente, esto producirá más vómitos.

El reflujo puede tener olor muy fuerte Muchos padres se preocupan al ver esta leche cortada que huele mal en el vómito de su hijo. Sin embargo, así se ve la leche al mezclarse con los ácidos del estómago; no es signo de nada extraño. El reflujo puede ser sucio, pero no es perjudicial para los bebés que son normales en todos los demás aspectos. Si el reflujo le molesta a usted, a continuación le damos algunas recomendaciones:

  • Alimente a su bebé en posición vertical.
  • Ofrézcale a su bebé comidas más pequeñas con más frecuencia. Ésta es la mejor forma de ayudar a reducir el vómito. Por ejemplo, la mayoría de los bebés de un mes regurgitan si toman 4 onzas de leche de una sola vez cada cuatro horas. Probablemente el bebé regurgite mucho menos si bebe 2 onzas de leche cada dos horas, bebiendo la misma cantidad de leche en un período de 24 horas. La mayoría de los recién nacidos sólo pueden beber de una a dos onzas de leche por vez; la mayoría de los bebés de cuatro meses regurgitan si beben más de 4 onzas por vez.
  • Eleve la cabeza de su bebé en el moisés o la cuna a unos 15 grados. De esta manera, la fuerza de gravedad ayudará. (Permita que su bebé está acostado o en posición vertical; si está sentado, como por ejemplo en la sillita del automóvil, puede empeorar el reflujo).
  • Haga eructar a su bebé a la mitad y al terminar la comida. Los “bebés barracuda”, que terminan de comer en 10 minutos, tragan mucho aire junto con la leche.
  • Pruebe con otro tipo de biberón. Hoy en día hay biberones “sin aire” que reducen la cantidad de aires que el bebé traga al comer; pídalos en la farmacia local. Estos biberones también hacen que la leche fluya más lentamente, contribuyendo a que el bebé se alimente más lento.
  • Agregue una cucharadita de cereal de arroz al biberón para espesarlo.
¿Qué hago si nada de esto funciona?

Si estas sugerencias no funcionan, consúltenos. Si el reflujo persiste, en algunos casos podemos recomendar otros paliativos, como medicamentos con receta. En muy raras ocasiones, el vómito se debe a intolerancia a la leche de fórmula, por lo que generalmente no recomendamos cambiar de fórmula simplemente porque el bebé vomite mucho.

¿Cuándo debo preocuparme por la regurgitación?
  • Vómitos violentos (“a chorro”). Aunque este tipo de vómito se presenta en muchos niños normales, puede ser síntoma de un bloqueo severo que ocurre con bastante frecuencia.
  • Deshidratación, indicada por menor cantidad de saliva, lágrimas y orina (vea nuestra hoja de información sobre la deshidratación).
  • Pérdida de peso o poco aumento de peso en un niño menor de 1 año. Si le preocupa el aumento de peso de su bebé, consúltenos.
  • Vómito inusual, que contenga bilis (verde brillante) o sangre (roja o marrón).
  • Si está asociada a otros síntomas preocupantes de por sí, como dolor agudo o distensión del vientre, respiración sibilante, diarrea abundante y/o sarpullidos severos de la piel. En estos casos, consulte a su médico inmediatamente.

¿Qué puedo hacer para el asma?

Dra. Suzanne Berman

Piense en los niños que usted conozca que tengan alguna parte del cuerpo “sensible”. Algunos niños tienen la piel muy sensible e inflamable y se brotan fácilmente. Otros niños tienen ojos alérgicos y “sensibles”, y a la menor cantidad de polvo los ojos se les ponen rojos y llorosos.

Los niños con pulmones y bronquios muy sensibles tienen asma. Estos niños tienden a tener tos, respiración sibilante y dificultades para respirar cuando algo (un virus, el polen, hongos, el humo, una alergia, un animal, etc.) activa la inflamación en sus pulmones. Con “inflamación” queremos decir justamente lo que indica la palabra: tejido rojo, irritado e inflamado. La inflamación de los pulmones hace que los bronquios se encojan, dificultando el pasaje del aire desde y hacia los pulmones.

Alrededor del 7% de los niños norteamericanos padecen asma, y es una enfermedad muy seria. Produce millones de días perdidos de escuela y trabajo para niños y padres, y cuesta miles de millones de dólares al año en recetas, consultas al médico e internaciones hospitalarias. Incluso hoy en día, con los tratamientos modernos, mueren niños por ataques de asma.

Con frecuencia el asma es hereditaria, aunque algunos niños asmáticos no tienen antecedentes familiares. Los niños con piel sensible o eccema (llamada dermatitis atópica), o con alergia en ojos o nariz (llamadas conjuntivitis y rinitis alérgicas) tienden a tener también pulmones sensibles. Los niños que viven con fumadores presentan cuadros más severos de asma y son internados con tres veces más frecuencia que los niños con asma cuyos padres no fuman.

Los estallidos o “ataques” de asma pueden resultar atemorizantes para el que los presencia. Algunas veces son tan severos que los niños necesitan oxígeno y deben ser internados. Sin embargo, los ataques de asma son evitables con medicación preventiva. De hecho, algunos niños con asma severa jamás necesitan ir al hospital, porque toman diariamente la medicación para prevenir el asma. Es importante entender que los niños con asma no son “lisiados”. Muchos atletas que han ganado medallas olímpicas tienen asma, pero toman la medicación adecuada para controlarla.

Los medicamentos para tratar el asma pueden dividirse en dos grupos:

  • medicación preventiva diaria:
    1. inhaladores con bajas dosis de esteroides (como Flovent y Pulmicort),
    2. inhaladores con anti-inflamatorios (como Cromolyn)
    3. anti-inflamatorios en comprimidos (como Singulair)
    4. broncodilatadores (medicamentos que dilatan los bronquios cerrados) de acción lenta, como Serevent
    5. medicamentos que combinan dos de estos productos
  • tratamiento para los estallidos de asma:
    1. broncodilatadores de acción rápida, como el albuterol
    2. altas dosis de esteroides por vía oral para reducir la inflamación, como la prednisona

Como es de suponer, la medicación “preventiva” no es suficiente durante un estallido de asma. Y los medicamentos “para estallidos” no previenen futuros ataques, aun si se los usa todos los días; sólo sirven para tratar el estallido actual.

Es posible que un niño con asma leve sólo necesite medicación preventiva para mantener el asma bajo control. Mientras que un niño con asma severa probablemente necesite los cuatro tipos de medicación preventiva (primer grupo) para no tener problemas.

La medicación por inhalación es un maravilloso avance médico en el tratamiento del asma. Sin embargo, para que sea eficaz, los niños deben tomarla con dispositivos espaciadores o inhaladores, ya que si se utiliza solamente el atomizador (“puffer”) presionándolo cerca de la boca, generalmente la mayor parte de la medicación termina en el aire o sobre el rostro. Los espaciadores o inhaladores hacen que la medicación llegue adonde corresponde: los pulmones. Lea nuestra página sobre cómo usar un inhalador correctamente.

Algunos medicamentos para el asma vienen en polvo para inhalar. Lea nuestra página sobre usar medicamientos de polvo.

Algunos padres se preguntan por qué su hijo necesita tomar medicación para el asma todos los días, si su hijo sólo sufre ataques unas pocas veces al año. El motivo es que la medicación preventiva diaria es mejor para los niños que las medicaciones “pesadas”, como los esteroides en dosis elevadas y los tratamientos respiratorios frecuentes. Además, los ataques de asma pueden causar daños permanentes en los pulmones, por lo que es mejor evitarlos. Puede ser difícil tomar la medicación todos los días, incluso cuando el niño respira sin problemas, pero esto es preferible a tener que ver cómo al niño le falta el aire durante un ataque agudo. ¡Incluso un ataque al año es demasiado! Uno de los motivos por el que los niños tienen problemas con el asma, es que dejan de tomar la medicación preventiva cuando se sienten bien. No permita que su hijo acabe en el hospital por esta falsa idea.