¿Qué puedo hacer para el asma?

Piense en los niños que usted conozca que tengan alguna parte del cuerpo "sensible". Algunos niños tienen la piel muy sensible e inflamable y se brotan fácilmente. Otros niños tienen ojos alérgicos y "sensibles", y a la menor cantidad de polvo los ojos se les ponen rojos y llorosos.

Los niños con pulmones y bronquios muy sensibles tienen asma. Estos niños tienden a tener tos, respiración sibilante y dificultades para respirar cuando algo (un virus, el polen, hongos, el humo, una alergia, un animal, etc.) activa la inflamación en sus pulmones. Con "inflamación" queremos decir justamente lo que indica la palabra: tejido rojo, irritado e inflamado. La inflamación de los pulmones hace que los bronquios se encojan, dificultando el pasaje del aire desde y hacia los pulmones.

Alrededor del 7% de los niños norteamericanos padecen asma, y es una enfermedad muy seria. Produce millones de días perdidos de escuela y trabajo para niños y padres, y cuesta miles de millones de dólares al año en recetas, consultas al médico e internaciones hospitalarias. Incluso hoy en día, con los tratamientos modernos, mueren niños por ataques de asma.

Con frecuencia el asma es hereditaria, aunque algunos niños asmáticos no tienen antecedentes familiares. Los niños con piel sensible o eccema (llamada dermatitis atópica), o con alergia en ojos o nariz (llamadas conjuntivitis y rinitis alérgicas) tienden a tener también pulmones sensibles. Los niños que viven con fumadores presentan cuadros más severos de asma y son internados con tres veces más frecuencia que los niños con asma cuyos padres no fuman.

Los estallidos o "ataques" de asma pueden resultar atemorizantes para el que los presencia. Algunas veces son tan severos que los niños necesitan oxígeno y deben ser internados. Sin embargo, los ataques de asma son evitables con medicación preventiva. De hecho, algunos niños con asma severa jamás necesitan ir al hospital, porque toman diariamente la medicación para prevenir el asma. Es importante entender que los niños con asma no son "lisiados". Muchos atletas que han ganado medallas olímpicas tienen asma, pero toman la medicación adecuada para controlarla.

Los medicamentos para tratar el asma pueden dividirse en dos grupos:

  • medicación preventiva diaria:
    1. inhaladores con bajas dosis de esteroides (como Flovent y Pulmicort),
    2. inhaladores con anti-inflamatorios (como Cromolyn)
    3. anti-inflamatorios en comprimidos (como Singulair)
    4. broncodilatadores (medicamentos que dilatan los bronquios cerrados) de acción lenta, como Serevent
    5. medicamentos que combinan dos de estos productos
  • tratamiento para los estallidos de asma:
    1. broncodilatadores de acción rápida, como el albuterol
    2. altas dosis de esteroides por vía oral para reducir la inflamación, como la prednisona

Como es de suponer, la medicación "preventiva" no es suficiente durante un estallido de asma. Y los medicamentos "para estallidos" no previenen futuros ataques, aun si se los usa todos los días; sólo sirven para tratar el estallido actual.

Es posible que un niño con asma leve sólo necesite medicación preventiva para mantener el asma bajo control. Mientras que un niño con asma severa probablemente necesite los cuatro tipos de medicación preventiva (primer grupo) para no tener problemas.

La medicación por inhalación es un maravilloso avance médico en el tratamiento del asma. Sin embargo, para que sea eficaz, los niños deben tomarla con dispositivos espaciadores o inhaladores, ya que si se utiliza solamente el atomizador ("puffer") presionándolo cerca de la boca, generalmente la mayor parte de la medicación termina en el aire o sobre el rostro. Los espaciadores o inhaladores hacen que la medicación llegue adonde corresponde: los pulmones. Lea nuestra página sobre cómo usar un inhalador correctamente.

Algunos medicamentos para el asma vienen en polvo para inhalar. Lea nuestra página sobre usar medicamientos de polvo.

Algunos padres se preguntan por qué su hijo necesita tomar medicación para el asma todos los días, si su hijo sólo sufre ataques unas pocas veces al año. El motivo es que la medicación preventiva diaria es mejor para los niños que las medicaciones "pesadas", como los esteroides en dosis elevadas y los tratamientos respiratorios frecuentes. Además, los ataques de asma pueden causar daños permanentes en los pulmones, por lo que es mejor evitarlos. Puede ser difícil tomar la medicación todos los días, incluso cuando el niño respira sin problemas, pero esto es preferible a tener que ver cómo al niño le falta el aire durante un ataque agudo. ¡Incluso un ataque al año es demasiado! Uno de los motivos por el que los niños tienen problemas con el asma, es que dejan de tomar la medicación preventiva cuando se sienten bien. No permita que su hijo acabe en el hospital por esta falsa idea.