¿Qué debo hacer para la regurgitación?

Casi todos los bebés regurgitan en mayor o menor grado. Pero a veces, un bebé parece vomitar tanto que los padres se preguntan si algo anda mal.

Las regurgitaciones persistentes en los bebés se llaman reflujo (también llamado reflujo gastroesofágico o RGE). El reflujo no es preocupante en un bebé normal en todos los demás aspectos, que crece y se desarrolla normalmente. A veces parece que un bebé vomita más de lo que come, ¡y puede parecer increíble que crezca o aumente de peso! Estos "alegres vomitadores" crecen muy bien, y por lo general son más bien regordetes, no delgaduchos. Muchos de ellos presentan una notable mejoría a los 6 meses de edad, y en casi todos el problema desaparece en su primer cumpleaños.

Según nuestra experiencia, la mayor parte de los "bebés vomitadores" son alimentados con leche maternizada. Esto se debe a que la leche fluye con mucha más rapidez desde el biberón que desde el pecho materno. Es mucho más fácil "comer de más" si el bebé no tiene que esforzarse tanto para conseguir la leche. Además, los bebés no saben decir "ya es suficiente". El estómago de un bebé es apenas más grande que sus dos puños juntos; los bebés tratan de comer todo lo que pueden, y esto hace que vomiten. Entonces, el bebé volverá a sentir hambre, lo alimentarán rápidamente por segunda vez; y frecuentemente, esto producirá más vómitos.

El reflujo puede tener olor muy fuerte Muchos padres se preocupan al ver esta leche cortada que huele mal en el vómito de su hijo. Sin embargo, así se ve la leche al mezclarse con los ácidos del estómago; no es signo de nada extraño. El reflujo puede ser sucio, pero no es perjudicial para los bebés que son normales en todos los demás aspectos. Si el reflujo le molesta a usted, a continuación le damos algunas recomendaciones:

  • Alimente a su bebé en posición vertical.
  • Ofrézcale a su bebé comidas más pequeñas con más frecuencia. Ésta es la mejor forma de ayudar a reducir el vómito. Por ejemplo, la mayoría de los bebés de un mes regurgitan si toman 4 onzas de leche de una sola vez cada cuatro horas. Probablemente el bebé regurgite mucho menos si bebe 2 onzas de leche cada dos horas, bebiendo la misma cantidad de leche en un período de 24 horas. La mayoría de los recién nacidos sólo pueden beber de una a dos onzas de leche por vez; la mayoría de los bebés de cuatro meses regurgitan si beben más de 4 onzas por vez.
  • Eleve la cabeza de su bebé en el moisés o la cuna a unos 15 grados. De esta manera, la fuerza de gravedad ayudará. (Permita que su bebé está acostado o en posición vertical; si está sentado, como por ejemplo en la sillita del automóvil, puede empeorar el reflujo).
  • Haga eructar a su bebé a la mitad y al terminar la comida. Los "bebés barracuda", que terminan de comer en 10 minutos, tragan mucho aire junto con la leche.
  • Pruebe con otro tipo de biberón. Hoy en día hay biberones "sin aire" que reducen la cantidad de aires que el bebé traga al comer; pídalos en la farmacia local. Estos biberones también hacen que la leche fluya más lentamente, contribuyendo a que el bebé se alimente más lento.
  • Agregue una cucharadita de cereal de arroz al biberón para espesarlo.

¿Qué hago si nada de esto funciona?

Si estas sugerencias no funcionan, consúltenos. Si el reflujo persiste, en algunos casos podemos recomendar otros paliativos, como medicamentos con receta. En muy raras ocasiones, el vómito se debe a intolerancia a la leche de fórmula, por lo que generalmente no recomendamos cambiar de fórmula simplemente porque el bebé vomite mucho.

¿Cuándo debo preocuparme por la regurgitación?

  • Vómitos violentos ("a chorro"). Aunque este tipo de vómito se presenta en muchos niños normales, puede ser síntoma de un bloqueo severo que ocurre con bastante frecuencia.
  • Deshidratación, indicada por menor cantidad de saliva, lágrimas y orina (vea nuestra hoja de información sobre la deshidratación).
  • Pérdida de peso o poco aumento de peso en un niño menor de 1 año. Si le preocupa el aumento de peso de su bebé, consúltenos.
  • Vómito inusual, que contenga bilis (verde brillante) o sangre (roja o marrón).
  • Si está asociada a otros síntomas preocupantes de por sí, como dolor agudo o distensión del vientre, respiración sibilante, diarrea abundante y/o sarpullidos severos de la piel. En estos casos, consulte a su médico inmediatamente.