¿Qué es la influenza?

Qué es la influenza?

La influenza ("gripe") es una enfermedad viral que generalmente ataca en Tennessee a fines del otoño y en invierno. Los síntomas incluyen:

  • fiebre (generalmente muy alta, de hasta 106.5 grados)
  • fatiga y cansancio (que puede durar de 2 a 3 semanas)
  • dolor de cabeza y dolores musculares
  • ojos rojos y llorosos
  • tos (por lo general, seca)
  • secreción nasal
  • dolor de garganta

Aunque la gente comúnmente se refiere a los resfriados serios y otros virus como "un toque de gripe" ("a touch of the flu"), la verdadera influenza es mucho más severa. De hecho, no se siente para nada como un toque, ¡sino más bien como un martillo!

He oído hablar de la influenza A y B. ¿A qué se refieren estos nombres?

Son las dos principales cepas de influenza, llamadas A y B.

La influenza A (alrededor el 90% de todos los casos) es la causa de las grandes pandemias (epidemias a nivel mundial) de influenza que ha habido en la historia. La influenza B (alrededor del 10% de los casos) es menos común y menos severa que el Tipo A, y generalmente está asociada a brotes específicos, como geriátricos y guarderías.

¿Cómo se diagnostica la influenza?

Hoy en día disponemos de análisis rápidos para diagnosticar la influenza en nuestro consultorio. Podemos obtener una muestra de moco de la nariz con un hisopo de algodón; los resultados pueden llegar a estar listos en 5 minutos.

En casos de epidemias comunitarias, o cuando se sabe que un miembro de la familia tiene influenza, a veces ni siquiera realizamos el análisis, si el niño presenta los síntomas clásicos de la influenza.

¿La influenza puede causar problemas serios?

Afortunadamente, la mayoría de los niños sanos se recuperan de la influenza sin ulteriores complicaciones. Sin embargo, la influenza puede causar muchos problemas:

  • Aproximadamente el 1% de la gente que contrae la gripe termina en el hospital.
  • En invierno, hasta un 30% de los niños internados están en el hospital por complicaciones producidas por la influenza. En los niños, generalmente las complicaciones están asociadas a la deshidratación; con menor frecuencia, pueden presentar neumonía por influenza.
  • Durante la epidemia de gripe de 2003-2004 en los Estados Unidos, unos 150 niños murieron a causa de la influenza. La mitad de estos niños eran sanos antes de contraer la influenza.
  • Incluso un caso relativamente leve de influenza puede provocar mucho tiempo perdido en la escuela y en el trabajo, y mucho dinero en consultas al médico, medicamentos, etc.

¿Cómo hago para proteger a mi familia de la influenza?

  • Lavarse bien las manos. El jabón común es suficiente. Si no hay agua y jabón disponibles, el alcohol en gel es útil.
  • Amamantar a su bebé. Las mujeres que amamantan reducen el riesgo de infecciones respiratorias en sus hijos.
  • Vac unas anuales contra la gripe. Los estudios demuestran que cuanta más gente esté vacunada, más sana será la comunidad en general. Algunos puntos a recordar:
    • Las vacunas contra la gripe no le hacen a usted contraer la gripe.
    • Aunque u hijo contraiga una cepa de influenza que no está cubierta por la vacuna, sus síntomas serán mucho más leves.
    • Recomendamos la vacuna contra la gripe para todos los niños mayores de 6 meses, especialmente los que tienen mayor riesgo: los que asisten a la guardería, los niños con asma u otras afecciones pulmonares, los niños con tendencia a las convulsiones febriles, etc.
    • Si usted está embarazada o amamantando, también puede aplicarse la vacuna contra la gripe.

¿Qué medicamentos ayudan en caso de influenza?

  • El Tylenol y el ibuprofeno dan buenos resultados para la fiebre y el malestar general.
    • Medicamentos antivirales con receta. Como la influenza es un virus, los antibióticos no ayudan a combatirla. Sin embargo, existen algunos medicamentos que pueden acortar un poco el curso de la enfermedad y hacer que el enfermo no contagie tanto, siempre que se empiecen a aplicar dentro de las 48 horas del comienzo de los síntomas. Los dos medicamentos pediátricos más comunes son la amantadina (Symmetrel) y el oseltamivir (Tamiflu). El uso de Tamiflu está aprobado para niños mayores de 12 semanas de edad. Lamentablemente, hoy en día hay muchas cepas de influenza resistentes a estos medicamentos, que además pueden producir náuseas y vómitos en muchos niños.
  • No utilice aspirina en niños o adolescentes con influenza. Existe una remota posibilidad de que desarrollen el síndrome de Reye (insuficiencia hepática y coma), una enfermedad rara pero ocasionalmente fatal.