Lauren Fox-Bergvin, doctora en Medicina Osteopática (D.O.)
Los coronavirus son una familia de virus que suelen producir síntomas leves de resfriado. Los vemos durante todo el año, aunque, al igual que todos los virus relacionados con el resfriado
y con la tos, son más frecuentes en invierno y en las épocas más frías.
La COVID-19 es una nueva cepa del coronavirus, lo que significa que es algo con lo que nuestro sistema inmunitario nunca se ha enfrentado. Sin embargo, dado que los niños están expuestos habitualmente a muchos otros virus de la misma familia o clase, parece que sí tienen cierta inmunidad cruzada frente a esta nueva cepa. Del mismo modo, incluso en las estaciones en las que la vacuna contra la gripe no parece una opción adecuada para la cepa circulante, las personas vacunadas que contraen la influenza se recuperan más rápidamente. Un sistema inmunitario sano reconoce el virus más rápido y, como consecuencia, genera una respuesta inmunitaria.
Al igual que otros coronavirus, la COVID-19 produce síntomas de resfriado y de tos, y posiblemente fiebre leve. No obstante, aún no se conoce el cuadro clínico por completo, ya que la enfermedad sigue siendo objeto de estudio y de seguimiento.
Al igual que otros virus, no existe ningún tratamiento, salvo los cuidados sintomáticos:
- Tylenol y Motrin
- Miel para tratar la tos en niños mayores de 1 año, humidificadores de vapor frío
- Aspirado nasal en bebés
- Hidratación
Al igual que con otros virus, existe una mayor preocupación por las personas mayores y por aquellas personas de cualquier edad con el sistema inmunitario debilitado.
Si usted o su hijo tienen síntomas leves parecidos a los de un resfriado, ¡quédense en casa! Ni siquiera es necesario que asistan a nuestro consultorio. Si tiene alguna consulta, llámenos.
DEBE llevar a su hijo al médico en los siguientes casos:
- Cualquier fiebre (superior a 100.4 °F [38 °C]) en un bebé que tiene menos de 60 días
de edad. - Dificultad para respirar, que incluye tos perruna, aumento del esfuerzo respiratorio,
o tos que interfiere durante el sueño o el juego. - Síntomas de deshidratación.
- Dolor de garganta sin síntomas de resfriado.
- Dolor de oído que dura más de 2 días en niños mayores de 2 años o que está acompañado de fiebre en niños menores de 2 años.
- Fiebre superior a 100.4 °F (38 °C) durante más de 4 días.
Formas de prevenir las enfermedades o su propagación:
- Respetar el distanciamiento social:
- Evitar los grupos grandes de personas.
- Evitar asistir, sin necesidad, a salas de emergencias o a residencias de ancianos.
- Evitar los viajes innecesarios, sobre todo por medio del tren, el autobús y el avión. Quédese en casa si tiene cualquier síntoma que parezca de enfermedad.
- Las personas que regresan de lugares afectados en los que se está produciendo un contagio comunitario también presentan un mayor riesgo de exposición.
- Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón durante 20 segundos en total. Puede cantar el "Cumpleaños feliz" dos veces.
- Cúbrase la boca al toser.
- Vacúnese.
- Llámenos si tiene alguna duda.
Las personas que han estado en contacto estrecho con personas con COVID-19 presentan un mayor riesgo de exposición. Si ha estado en contacto estrecho con alguien que tiene COVID-19 y presenta síntomas de COVID-19, llame a su médico, y explíquele cuáles son sus síntomas y de qué manera estuvo expuesto. Ellos decidirán si es necesario que se realice la prueba, pero tenga en cuenta que no existe tratamiento para la COVID-19 en el caso de las personas que presenten síntomas leves.
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